Vientos de emociones

Hubiera pensado que no existía esa clase de sentimientos. Esas emociones que tienes la oportunidad de vivirlas y no sabes ni qué se siente, ni cómo se sienten. Pues yo no sé ni cómo comenzar a contarlas.  Les voy a relatar el comienzo y el fin. Luego intentaré describir lo que he sentido mientras estaba en el aire.

En nuestra primera clase de iniciación al parapente

En nuestra primera clase de iniciación al parapente

Es ya nuestro cuarto día en Picurt, uno de los más esperados por el grupo de corresponsales de prensa de la UAB, ya que la principal actividad fue lanzarse de parapente desde la Montaña Mágica de Organyá. Si bien el clima parecía no estar de nuestro lado, quisimos ir hasta esta ciudad, aproximadamente a media hora de la Seu d’Urgell, a conocer más sobre el parapente y probar suerte. Todo el equipo de vuelo de Parapent Organyá nos recibió en su oficina con una gran sonrisa, pero sin tantas esperanzas de poder ir hasta la montaña y encontrar vientos desde el sur que nos impulsaran a volar.  Después de recibir indicaciones básicas y ver videos de experiencias previas de clientes, fuimos hacia el campo base de la agencia para obtener más explicaciones de este deporte y recibir lo que fuera la primera clase de uno de los cursos de iniciación en parapente. Al parecer, las ganas y el entusiasmo, que teníamos las siete mujeres, invocaron a todos los medios naturales necesarios para subir a la montaña y volar. Todas estábamos listas para sentir algo de adrenalina. Tenemos que reconocer que nervios y miedo también eran parte del paquete de sentimientos que llevábamos dentro. Pero a ninguna de nosotras se nos pasó por la mente desistir al salto, estábamos en manos de gente especializada, con más de trece años de experiencia y con un carácter tan amigable que te hacían sentir seguras y motivadas a “hacerlo”. Pues estábamos ya en la montaña, con los parapentes estirados y saltando de una en una. Las que seguíamos paradas en la Montaña Mágica alentábamos a las que gritaban de felicidad allá arriba en el aire. Sentía que partes de mi miedo se iban con cada una de esas sonrisas, pues me decían que no había nada que temer. Un detalle le dio más importancia y realce a esta aventura.

Horacio Llorens preparando el equipo para el primer salto

Horacio Llorens preparando el equipo para el primer salto

Horacio Llorens, campeón del mundo de parapente acrobático, nos acompañaba a saltar; e incluso, dos de nosotras podríamos volar en tándem junto a él. Obviamente más emociones positivas se colaban en nuestro paquete. Yo le llamaría claramente, confianza.

Ese fue el comienzo, el fin no pudo ser mejor. Todas mis compañeras esperándome en tierra firme y listas para ir a disfrutar de una muy esperada comida típica hecha al carbón, embutidos, pan con tomate y vino.

Ahora intentaré explicar la verdadera experiencia de volar en parapente. Ojalá logre expresar todo lo que sentí. Éramos solo Rosa y yo las que quedábamos en la montaña. Esperábamos que dos de los instructores subieran para hacernos saltar. La sorpresa fue que Horacio había vuelto a subir y yo era la elegida para saltar con él. Claro que tenía miedo, pero de saber que acrobacia se le ocurriría hacer ahora. Fue un paseo increíble. Conversamos, me explicó sobre el funcionamiento de las corrientes de aire, me dejó al mando del parapente por algunos momentos. Todo esto mientras me preparaba mentalmente para caer, de grandes alturas, girando como trompo rápidamente hasta topar tierra. Todo estaba controlado. Lo disfruté mucho.

Me sentía libre, algo extraña al ver los lugares, en los que ya había estado, desde una nueva perspectiva. Aparecían sube y bajas en mi estómago. Desaparecían enseguida. De repente giraba sin sentido. Nos manteníamos suspendidos en el aire. Derecha. Izquierda. Chillaba. Me reía. Y hay aún más.

Mejor les invito a que vengan y se atrevan ustedes mismos a volar en parapente. Solo así me entenderán lo que realmente siento. Claro que no contarán con la suerte que yo he tenido. Picurt me ha dado la oportunidad de experimentar esta aventura, el equipo de vuelo de Parapent Organyá me dio la seguridad y la preparación necesaria y Horacio Llorens la confianza para saltar y disfrutar de esta mezcla entre deporte y naturaleza.

Miren un poco de nuestra experiencia aquí:

Cecilia Holguín

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Una respuesta a “Vientos de emociones

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